DEPORTES  25 de marzo de 2014

NOS DUELE A TODOS

Un jugador de Defensores de Monte Quemado murió atropellado por un funcionario de gobierno. Sus compañeros, en el cementerio, no se presentaron a jugar la revancha contra Boca de Tintina, por la segunda fase del TDI. El árbitro cerró la planilla por ‘no presentación’. ¿El Consejo Federal aplicará el reglamento a rajatabla o el sentido común?.

 

Mucho de policial, poco de deportivo. Aunque, en definitiva, cierto escozor administrativo como para replantearse algunas cuestiones burocráticas propias de cualquier competencia pero que exigen buscar debajo de la alfombra lo poco que ya queda de sentido común…La primera parte del asunto ocurrió el sábado, tempranito, en el cruce del acceso 1° de Julio y Absalón Rojas, en Monte Quemado, Copo, Santiago del Estero, una pequeña localidad de unos 13.000 habitantes. Pleno Chaco Austral, El Impenetrable… A las 7.30, una 4 x 4 Volkswagen Amarok manejada por Raúl Torres, de 59 años, atropelló y mató a Matías Orlando Aranda, de 19, joven promesa del club Defensores, actual participante del Torneo del Interior, que venía a bordo de una Honda Biz de 125 centímetros cúbicos. Según la prensa local, a partir de datos recogidos por la Seccional 22, Torres se alejó del lugar sin darle una mano y luego fue detenido por una orden judicial de José Luis Torrelio. Desde ese momento, Torres se mantiene detenido acusado de homicidio culposo. Y con un agravante: es Subsecretario de Gobierno, aunque ya suspendido por el intendente Carlos Hazam a la espera de nuevas pericias. Hasta acá, un trágico accidente de tránsito. Lamentablemente, como tantos otros. La cuestión es que, un día más tarde, Aranda debía participar del partido revancha contra Boca de Tintina (0-3 en la ida), por la segunda fase del TDI, que otorga 30 ascensos al Argentino B. Ese día, domingo, Aranda recibía cristiana sepultura a las 17, hora del partido, en el Cementerio de la Piedad, después de ser velado en su casa del barrio Villa Nueva. Hinchas de Defensores, compañeros y hasta rivales, fueron a despedirlo tras un cortejo fúnebre que se paseó por el pueblo. Mientras tanto, en Tintina, sucedía lo increíble. Según trascendió, la terna arbitral encabezada por Andrea Loto, sin ningún tipo de conocimiento de lo ocurrido, se acercó hasta la cancha, le hizo firmar las planillas correspondientes a los jugadores locales y las cerró sin el gancho de los visitantes (la gran mayoría en el cementerio), cuestión que les dio los puntos de la vuelta. Curiosa e insólita circunstancia, aunque estricta desde lo reglamentario. Resta conocer la última palabra del Consejo Federal, ente organizador del torneo, pero…

FUENTE: Martín Macchiavello

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