El "Gringo" Enrique Candido Dionisi y una actuación espectacular en los 70 le permitió obtener la denominada "vuelta del algodón". Impecable a la hora del manejo dejó una huella imborrable. Era un verdadero ejecutor en cada sector de la pista o de la ruta.

 

El “Gringo” Enrique Candido Dionisi marcó el camino con aquella épica victoria en la recordada vuelta del algodón en el año 1976. Sembró la semilla y  dejó una huella imborrable en el automovilismo Charatense. Fue el mejor manejando de manera notable en un Torino que prepararon a escondidas de su cuñada (Trinidad). Le pidieron prestado “para dar unas vueltas” y lo terminaron reformando en un taller. Lo demás fue gloria pura, lo llevaron al lugar más alto del podio. Conquistó  los caminos polvorientos de Chaco y Formosa. El “Gringo” en el tramo Villa Ángela – Sáenz Peña (100 km), lo cubrió a un promedio de 211 kilómetros 829 metros en la hora, un registro contundente y asombroso. Para que se entienda…el Gringo Dionisi “volaba” en cuatro ruedas. Se nos murió hace años atrás. No importa, el legado sigue, su historia pasó a ser una leyenda viviente que nunca falta cuando los changos se juntan a hablar de fierros en los talleres de la región.

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