Un símbolo, eso es Pablo Coronel en Huracán de Las Breñas. Hoy frente a Libertad la gastó. Se devoró el mediocampo. Raspa cuando hay que raspar y juega cuando hay que jugar. La revancha del "5" luego de una lesión, tiempo atrás, que casi lo hace colgar los botines.

 

"Orgullo es lo que siento, muy agradecido a mis compañeros, estos chicos me hicieron sentir nuevamente que pertenezco a una familia identificada con el Club. Muy contento por el grupo, que está muy fuerte, y trabaja a diario para lograr el titulo. Acá todos nos sacrificamos y esforzamos para saltar a la cancha y entregar lo mejor. Hoy se sufrió mucho, pero principalmente con la temperatura, deberían cambiar esta situación, por momentos es inhumano jugar como pasó hoy. Emocionado me voy y no veo las horas de que se juegue la final", concluyó.

 

 

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