Carlos Verza de 36 años corre por tercera vez en la categoría Malle Moto, la más dura a la que se someten los dakarianos, porque bajo esa modalidad no cuentan con asistencia: los corredores son pilotos y mecánicos a la vez. En ese terreno, el chaqueño tiene experiencia porque se desempeña como mecánico en su vida cotidiana. Sin embargo esa carta no facilita las cosas en una competencia tan dura con terrenos de los más diversos.

 

Este piloto chaqueño asegura que el regalo de un camioncito de carreras a los siete años lo conectó con el mundo del Dakar. Cuando se disputó el primero en suelo sudamericano se encontraba por trabajo en la Patagonia y al ver al Dakar en acción se propuso enseguida ser parte del mismo. Con sus ahorros compró un cuadriciclo y empezó a correr en distintas competencias zonales y nacionales para sumar experiencia y entrenarse, pensando en las dificultades del Dakar. Así se afianzó en el Campeonato Argentino de Rally Cross Country.  “Para mí, competir en el Dakar es una obsesión que me lleva a trabajar todo el año para conseguir auspiciantes, entrenar en las condiciones más duras (como estar a cinco mil metros de altura en plena Cordillera de los Andes) y llegar de la mejor forma posible. “Creo que para correr el Dakar, no hay que estar en pleno uso de tus facultades mentales, pero para hacerlo como malle, hay que estar totalmente loco. Es la forma de vida que elegí, no me arrepiento y hoy forma parte de mi vida”.Fue la característica de ser el único piloto de cuatriciclo que competía en la categoría Malle Moto lo que destacó a Carlos en las otras ediciones del Dakar, pero en esta carrera, además de “jugarla de local” en la etapa 1, su idea de correr para proteger al yaguareté es la atracción de la prensa internacional. El saenzpeñense corre vestido con un traje especial confeccionado con los colores del yaguareté, explicó que su idea es “dar un mensaje al mundo” sobre esta especie en extinción. “En nuestro norte argentino, especialmente en Chaco, prácticamente no está quedando. La idea crear conciencia para cuidar la especie: Es el ocaso de un animal que es muy bello y que no jode a nadie”, remarcó antes de meterse de lleno a ajustar su cuatriciclo para continuar con una nueva etapa. Fuente: (offtrack). Fotos: Raul Palomino

 

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