El pequeño Nicolas, la mascota del Campeón, cotiza en bolsa. Siendo tan chico, el viernes cumple 5 meses, ya sabe lo que es sumar una nueva estrella y lograr un ascenso. Hoy no podía quedarse en casa, no había manera. Uno más de tantos que coparon la parada.

 

El tio Pablo lo metió a la cancha, le taparon los oidos (por el ensordecedor aliento de la parcialidad local), le pusieron la pilcha del globo, esa que lo acompaña desde que nació y se transformó en el amuleto de la buena suerte. Es que no se podía perder semejante fiesta. El pequeño Nicolas ya tiene una vuelta olimpica y un ascenso a un torneo Nacional. Eso no es poca cosa. Integrante de la familia Coronel. Todos fútbolistas. Menos la tia Deborah (ciclista) y Papá Lucas (arbitro de básquetbol). Aunque a la hora de la verdad todos son uno y en patota desbordan en apoyo al GLOBITO CAMPEÓN. 

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