DEPORTES

23 de junio de 2014

GONZALO LAPHITZBORDE: MIS HIJOS QUIEREN QUE JUEGUE UN AÑO MÁS

El viento sigue soplando y Gonzalo Laphitzborde también. Con sus años de basquetbolista a cuestas el “jugador del Pueblo” deja en claro que aún tiene algo más para dar. Un ejemplo de persona y deportista que al paso del tiempo se ganó el afecto de la gente que profesa el deporte “naranja” a lo largo y ancho del Sudoeste Chaqueño.

Su hijo Tadeo tiene 7 años y pinta por decantación que será basquetbolista. Por su parte la nena, Violeta, con 11 años ya sabe lo que es subirse al escalón más alto del podio defendiendo los colores de Progresista voley. Gonzalo Laphitzborde en primera persona, mano a mano con EL DEPORTIVO PRODUCCIONES, imperdible. “Aca ando mirando mucho jugar a mis hijos, ahora es el momento de acompañarlos a ellos, muchos me preguntan si ya colgué la camiseta y a todos les digo que sí, aunque siempre algo aparece. Por la edad tendría que dejar pero físicamente y mentalmente estoy bien, eso es fundamental, lo bueno es que mi familia me acompaña y además mis hijos me pidieron que juegue un año más. Desde el año 99 ando por estos lados, ya estoy radicado en Villa Angela, viví casi 8 años en Charata en los cuales tuve momentos inolvidables con Española e Italiana. Me siento realizado porque defendí a muerte cada camiseta, siempre me brinde entero a la hora de entrar a una cancha. A mi me tocó en suerte jugar para los clásicos rivales y en cada uno dejé lo mejor, es lo que ocurrió con Española, Italiana, Alvear y Progresista. Por eso es bueno saber que la gente no pierde la memoria y recuerdan cada momento y te lo hacen saber. Además haber disputado la Liga Nacional no tiene comparación, haber enfrentado a monstruos de la liga es algo incomparable, más no puedo pedir. Soy un tipo realizado.

SUS MOMENTOS EN ESPAÑOLA

“En Española viví momentos excelentes, como aquella temporada del ascenso al TNA y la noche de la final con Olímpico. El partido estaba caliente y Tito Cottonaro que era el técnico lo había sacado a Diego Sánchez, no tenes idea lo que fué, porque el “Demonio” quería jugar todo el partido. Al ratito de estar sentado empezó a zapatear en el banco para que Cottonaro lo ponga, se paraba, le hablaba, el técnico ni artículo le daba, hasta que llegó un momento que lo tuvo que mandar a la cancha, un fenómeno los dos, Tito un gran entrenador y Diego ni hablar, un fuera de serie, dos tipos muy queridos. Cottonaro demostró muy piola, cuidaba a cada jugador del plantel  y lo hablaba bastante, los aconsejaba. Aquel era un grupo con nombres y apellidos muy pesados, que tenía un líder como Jorge Corbalán,  pero cada uno aportaba a la causa sabiendo que el objetivo era el ascenso, que al final se concretó. Después a la hora de jugar en el TNA yo tenía todo arreglado de palabra con Española para integrar el plantel, mis arreglos con el Club eran así de palabra. En aquel entonces mi señora estaba embarazada, tuve que hacer un movimiento tremendo, yo hacía 180 kilómetros todos los días para entrenar,  para buscarle la vuelta al asunto y seguir jugando con esa camiseta pero un día me avisan que me había dejado afuera del plantel, me quería morir. Por lo menos me hubieran llamado para avisarme que al final los planes cambiaron y me quedaba al margen del plantel, una lastima, es una herida que al paso del tiempo fue cicatrizando pero a veces cuando recuerdo te entra la nostalgia porque yo jugué 6 años y entregué todo por los colores de Española. Ya está, ya pasó solo tengo palabras de agradecimiento para la gente que no se olvida y que siempre te demuestra el cariño que al deportista le cae bien.

SUS HIJOS

Tanto tiempo mis hijos me acompañaron a mi que ahora hay que estar con ellos, les pido que se diviertan en una cancha y que nunca pierdan el respeto, eso es fundamental, más aún en una sociedad complicada en la cual estamos viviendo. Logrando eso serán felices por siempre”, finalizó.

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